jueves, 15 de abril de 2010

IPIALES EN EL MONO NUÑEZ


Ipiales: Con mucha alegría la academia de música Aranjuez quiere compartir con la comunidad de Ipiales y del departamento de Nariño, que por primera en 28 años, una ipialeña representara a Ipiales y por consiguiente a Nariño, en el festival de música andina colombiana Mono Núñez, que es catalogado en el país como el concurso mas importante dentro de la interpretación de música colombiana.

Se trata de Paola Andrea Narváez Revelo, hija de los reconocidos músicos Hugo Narváez fundador del trió los Antares y de doña María Ester Revelo integrante del trió escala.

Paola Andrea participo en la eliminatoria regional al lado de destacados artistas nariñenses, obteniendo la designación por el exigente jurado del concurso en la modalidad vocal. La representación por el departamento de Nariño la comparte con el intérprete de Charango Juan Carlos Cadena quien participara en la modalidad instrumental.

Representa un gran orgullo haber logrado esta designación con la interpretación de dos composiciones del reconocido canta autor ipialeño, el maestro Miguel Montenegro Cabrera director de los coros cantares del sur, quien desde el primer momento no dudo en apoyar este proyecto y en facilitar la interpretación de sus composiciones, los bambucos Tierra querida y mi gran pasión.

Los arreglos de los temas y el acompañamiento musical corresponde a su hermano el maestro Esteban Narváez Revelo quien logro despertar los elogios del jurado calificador no solo por lo arreglos de los temas sino por la interpretación de la guitarra.

Para hacer posible este, que se constituye en un gran logro para la ciudad a nivel musical ha sido muy importante para Paola Andrea Narváez, contar con el apoyo de muchas personas entre ellas el primer tenor ecuatoriano Marlon Iván Valverde y la soprano Adriana Tovar docente de la facultad de música de la universidad de Nariño con quienes adelanta estudios de técnica vocal.

Así mismo destacamos el gran apoyo de la delegada por el departamento de Nariño de Funmusica, la fundación que organiza el concurso, la señora María Eugenia Gavilanes y el señor Laureano Córdoba Paz, de igual manera el respaldo de la administración municipal de Ipiales que ha comprometido nuevamente su respaldo a este proyecto.

El evento se cumplirá en la ciudad de Ginebra Valle del Cauca del 3 al 6 de Junio y es de resaltar que otros Ipialeños haciendo parte de agrupaciones en la modalidad instrumental han llegado a este escenario en versiones anteriores del festival de música colombiana, son ellos Andrés Rodríguez y Alberto Riascos del grupo Juglares quienes también participaran en este año y José Revelo cuando hacia parte de Opus Trío.

Para contactos con la artista teléfono fijo 7732648 celular 3167111735

Atentamente,

Claudia Esmeralda Castro

Representante Legal

QUILAPAYÚN EN PASTO


EN EL BICENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA
QUILAPAYUN EN PASTO
ENTRADAS A LA VENTA, DESCUENTO POR NOMINA PARA TRABAJADORES DE LA UNIVERSIDAD DE NARIÑO, INFORMES EN BIENESTAR UNIVERSITARIO 7314484 O EN LAS TAQUILLAS DEL TEATRO IMPERIAL 7234621

UN ENCUENTRO DE SAN JUAN DE PASTO CON LA HISTORIA…

PASTO… POR HUGO LAGO*

Y como se llaman los habitantes de Pasto…
¡Pastores!
Nooo poh cabro. Se llaman pastusos, pas-tu-sos.
¿Y donde queda eso…?
En Colombia, el país que mejor habla castellano de toda América latina. Digo bien de toda América latina. Si, está al lado de Ecuador yendo hacia el Pacífico. El Quila va a cantar ahí por primera vez en 45 años de vida artística, en la república popular de Pasto.
“El blanco vive en su casa, de madera con balcón
El negro en rancho de paja, en un solo paredón…”
Canción colombiana del siglo XVII, época del Barroco…
¿Del Barroco andino?
¡No poh cabro! del Barroco europeo, cuando vai a entender.
Hacía como cuatro años que Farzán (Ricardo Venegas) tenía el contacto con los amigos pastores, digo pastusos. Y no pasaba nada, nunca se sabe cuando salta la liebre. Al final saltó y allá andarán los ponchos negros, el 29 de abril, con murallas, pueblos unidos y yerbas de los caminos. Entre arepas, gritos de monos y guacamayos, no se lo pierdan porque la cosa no da para esperar 45 años más…
Buena suerte muchachos y saludos, si lo ven, al general Aureliano Buendía, que según dicen anda reclutando gente para no sé qué guerra...

* Músico y Compositor. Integrante de Quilapayún desde 1972

jueves, 8 de abril de 2010

ESCRIBIR POCO DECIR MUCHO

YA VIENE EL ENCUENTRO


Se acerca el Encuentro de Medios y Experiencias de Comunicación Ciudadana y Comunitaria del 19 y 20 de abril en el Huila. Al respecto compartimos los clips definitivos y ficha de inscripción que nos han hecho llegar desde el comité de impulso.

LOS AUDIOS Y EL FORMULARIO LO ENCUENTRAN EN LA SECCIÓN PALABRAS MÁS PALABRAS MENOS EN LA BARRA IZQUIERDA DEL BLOG.

Recuerden que el formulario debe hacerse llegar a

miércoles, 7 de abril de 2010

ALLÁ ESTAREMOS

LA ESCUELA AVANZA

Aquí los y las jóvenes de la Escuela de Liderazgo de Samaniego.


Desde el desarrollo humano sostenible, la ciudadanía activa y la construcción social de paz como ejes estratégicos del proyecto Nariño Adelante con las y los Jóvenes Adelante – apuesta interinstitucional de la Gobernación de Nariño, la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo y el PNUD – avanza la construcción departamental de la política pública de juventud.

500 jóvenes del departamento son participes del proceso de la Escuela Itinerante de Liderazgo para la Transformación Social que lleva ya 24 encuentros de formación en búsqueda de la cualificación de las acciones de las y los jóvenes como ciudadanos activos para la transformación social del territorio. Ellos se convertirán en dinamizadores locales de la política pública de juventud en las cinco sub regiones de Nariño, desde un trabajo continuo de participación, convocatoria, lectura análisis y transformación de la realidad. Un número mínimo de 5000 jóvenes se vincularán posteriormente al proceso para construir participativamente la política pública de juventud, liderar su ejecución y con ello iniciar un proceso que le permita al sector juvenil posicionarse regionalmente como actor estratégico para el desarrollo y la construcción social de paz.

Como estrategia se contempla desde ya la planificación de tres eventos subregionales y departamentales que garanticen, en primer lugar el encuentro e intercambio de experiencias alrededor del proceso juvenil departamental, segundo, la participación de jóvenes de las distintas regiones y municipios del departamento y que como agentes de desarrollo local puedan liderar su propio proceso de política pública.

Hasta el momento se avanza en la etapa de lectura de realidad, creación de contexto y diagnóstico participativo, logrando así el reconocimiento del pensamiento joven acerca de las dinámicas sociales del departamento, se cuenta con mapas cartográficos sociales en los municipios de Barbacoas, Tumaco, Ricaurte, Ipiales, Pupiales, Pasto, Buesaco, San Pablo, Linares y Samaniego – municipios que hacen parte del proyecto – que permiten comprender estos territorios desde sus propias relaciones sociales y el papel del joven alrededor de sus municipios. Así, desde la confrontación, se van construyendo acciones y propuestas que encaminen la transformación liderada por las y los jóvenes que son el contenido de la política pública de juventud departamental.

De la misma manera se ha ratificado la voluntad política de las Instituciones, Alcaldías Municipales, Agencias de Cooperación Internacional, Gobernación de Nariño muestran iniciativas de fortalecimiento y alianzas presentes y futuras alrededor de los jóvenes y su política.

El proyecto continúa desarrollando como estrategia encuentros en el marco de la Escuela de Liderazgo Juvenil para la Transformación Social en los municipios mencionados, ha implementado una estrategia de sistematización que garantiza la reflexión crítica de la experiencia y los aportes en la construcción de conocimientos, siendo este un proceso novedoso en la construcción de políticas públicas no solo a nivel regional si no también nacional.

Nariño Adelante con las y los Jóvenes Adelante se consolida como una apuesta Regional por fortalecer el empoderamiento de las y los jóvenes de Nariño como líderes de la transformación social.

martes, 6 de abril de 2010

TERTULIA

En la imagen Clodomiro Castilla, periodista asesinado en Montería.

El periodismo, ¿una profesión de alto riesgo?

El pasado 19 de marzo fue asesinado el periodista Clodomiro Castilla, en Montería, departamento de Córdoba. El comunicador era el director y propietario de la revista El Pulso del Tiempo.
Medios para la Paz , la Fundación para la Libertad de Prensa -FLIP- y la Federación Colombiana de Periodistas -Fecolper- son concientes de la gravedad de este hecho, de ahí que motiven el debate entre colegas, investigadores, académicos, estudiantes y representantes de la sociedad civil.

Durante la tertulia se compartirán algunas reflexiones alrededor de la situación de seguridad de los periodistas; el silenciamiento de la información a través de la presión a los colegas; los mecanismos de protección implementados por el Gobierno, el estado actual de las investigaciones; y la impunidad, entre otros.

Nos acompañarán al evento Rafael Bustamante, director de Derechos Humanos del Ministerio del Interior y de Justicia (por confirmar); Germán Enciso Uribe, director Nacional de Fiscalías (por confirmar); Ignacio Gómez, presidente de la Junta Directiva de la Fundación para la Libertad de Prensa, FLIP; Marisol Manrique Morales, directora ejecutiva de la Corporación Medios para la Paz , y Eduardo Márquez, presidente de la Federación Colombiana de Periodistas, Fecolper. Modera, Margarita Meza, presidente de la Junta Directiva de Medios para la Paz.
Lugar: Club Médico de Bogotá
Dirección: Calle 85 Nº 7 - 74
Fecha: 7 de abril de 2010
Hora: 6:00 a 8:00 PM
Indispensable confirmar asistencia

NUEVA SERIE RADIAL

sábado, 3 de abril de 2010

La urgencia de los nuevos ritos


Por: Gustavo Montenegro Cardona

Por ser el tema religioso un asunto de altísima sensibilidad me mantengo siempre al margen de ciertas discusiones que no siempre se asumen desde la razón, sino que se limitan al apego de las pasiones morales, o de los conceptos meramente abstractos que se arraigan a los dictámenes del corazón. El remolino que se produce cuando las fibras de la fe se ponen en consideración puede ser tan peligroso como la misma polaridad política que ha venido dividiendo al mundo sin dar lugar a la mediación de la palabra, poniendo por encima del interés colectivo la posición individual, el sentido subjetivo, la enraizada consideración visceral que cierra la puerta del entendimiento y abre las ventanas del apasionamiento.

Aún así, me atrevo y asumo las responsabilidades que puedan surgir desde mis planteamientos, los mismos que surgen desde el puro sentido reflexivo al que se invita durante los denominados días santos del calendario y que en coherencia con la celebración pascual provocan mis interpretaciones sobre lo que siento es hoy la relación del hombre con su dimensión espiritual y de los fenómenos que en medio de la globalización del mercado religioso también provoca preguntas y una que otra propuesta o respuesta.

Diré que una de mis principales molestias es la de sentir, presenciar y notar cómo Dios se convirtió en un producto de mercado, en una moda, en un objeto de reconocimiento social o de validación de ciertas actitudes que hoy son colectivamente bien vistas. Así Dios y sus posibles asociaciones se han convertido en una marca, una marca de música, una marca de imaginarios posmodernos que combinan la tradición de ritualidades antiguas con las nuevas tendencias del consumo; una marca que vende en conciertos, que vende bien en productos de injerencia popular y que al igual que cualquier otro tipo de consumo masivo se asocia a las estrategias del mercadeo. Dios hoy ayuda a encubrir discursos, es un buen pre-texto, Dios es un buen enganche comercial.

Sin embargo, las estructuras jerárquicas de las iglesias mantienen el statuo quo, conservan su línea de poder, se mantiene la condición triangular de relaciones de poderosos guías espirituales y dominados seguidores de la religión. Es decir, el propósito se logra en tono de música pop, ideal para atrapar a jóvenes perdidos.

Inquieta que la Iglesia (católica en este caso que es la que conozco más de cerca) ha dado pasos de gigante en su adaptación a la economía neoliberal y a las condiciones de la globalización. Su discurso, sin embargo, suena a antiguo, no evoluciona y pretende adecuar los mismos preceptos morales y de fe como si aún viviéramos en el Siglo I. El relato no evoluciona: se mantiene el imaginario de la culpa que se genera en la asociación del sufrimiento vivido por Jesús y en la necesidad de asociar cualquier comportamiento inadecuado como un pecado que se debe cargar con el dolor de llevar una cruz que pesa más que el dolor de la propia conciencia.

Por otro lado vivimos una época donde sumar esfuerzos colectivos es igual que pedir que una montaña vaya de un lugar a otro; las brechas entre riqueza y pobrezas materiales es cada vez más extensa; más de 1.200 millones de personas apenas subsisten en el mundo con la equivalencia del valor de un dólar, los recursos naturales no renovables son devastados por el poder del ser humano consumidor; considerar valores como la ética universal, la honestidad como principio de vida o la solidaridad como camino para reunificar a la humanidad es un asunto de locos. Somos islas, y en cada isla cada uno vive a su modo, bajo sus propios principios, bajo sus propios dogmas, desde el acomodo de la ley espiritual con las necesidades que cada uno considera más convenientes. Eso sí, todos se escudan en creer en Dios de manera tajante o de negarlo sin tregua.

Nunca antes la política ha estado tan desligada de los criterios espirituales y aún así Dios nunca tuvo tantos adeptos, pero de igual manera las iglesias nunca vivieron tantas divisiones internas conducidas por los intereses (económicos, generalmente), y aún así el ser humano acude a la violencia como salida a sus conflictos, vive en condiciones de rencor permanente, se polariza, se deja seducir con facilidad ante cualquier mensaje que resulte superficialmente seductor y se escuda para defender su cotidianidad en las consideraciones del destino Divino.

Es pues tiempo de los nuevos rituales, de generar otras miradas sobre la relación ser humano y espiritualidad. Es necesario reconsiderar el papel de Dios en la vida del hombre, pero ante todo, es necesario que el ser humano se reinvente, se reconsidere como género de hermanos y hermanas que para agradar a Dios debería establecer una nueva alianza para la pacificación del mundo. Los principios de la política mundial deberían religarse a las máximas espirituales que promulgaron la mayoría de religiones en sus orígenes primigenios, valores universales que faciliten la convivencia, que le devuelven dignidad al hombre y a la mujer, que establezca coherencias entre lo que se piensa filosóficamente y lo que practica cotidianamente. Requerimos menos rituales dolorosos y más ritos cargados de alegría, amor y esperanza. Necesitamos tanta música como sea posible, pero con acciones contundentes de los seguidores del producto discográfico que se sienten satisfechos por cantar al son de la música de Dios, pero que se resisten a cambiar para cambiar el mundo. Es el tiempo de los nuevos ritos, es el tiempo de los nuevos días santos, es el tiempo de pensar en el Dios que requiere nuestro mundo, y que el mundo se enlace de nuevo con Dios, pero en conciencia, en conciencia real no discursiva.

lunes, 22 de marzo de 2010

CUANDO LOS DESEOS DEJAN DE SER UTOPÍA


Por: GUSTAVO MONTENEGRO CARDONA

Facilitador módulo Desarrollo Humano

Escuela de liderazgo juvenil para la transformación social.

De pequeño acostumbraba caminar por los amplios andenes de la maltería que Bavaria montó hace ya varios años en Ipiales, generalmente era mi ruta para ir hacia la casa de mis amigos, o para en bicicleta llegar a la pista de bicicrós donde con otro grupo de compañeros de viaje infantil nos encontrábamos para hacer piruetas. En esos años éramos niños hasta entrados los 16 o 17 años de edad, por eso la juventud no la viví en mi ciudad natal. Como niños participábamos, al lado de los jóvenes de la época, de procesos de formación en valores a través de pequeños espacios de liderazgo que las instituciones educativas montaban con el ánimo de forjar en nosotros aptitudes, habilidades, ciertas capacidades, y en el mejor de los casos, transformación de nuestras personalidades, todo eso siempre desde el principio de ser mejores seres humanos. La realidad también se construía con grupos juveniles que promovían actividades relacionadas con la rumba no muy sana, las destrezas para la conquista del género femenino, o el contra ataque de las mujeres hacia los muchachos. No recuerdo haber escuchado asuntos como la política pública, la juventud como población, o procesos de movilización juvenil para transformar la realidad que vivíamos. También valga decir que vivíamos un mundo distinto, cargábamos mochilas de sueños, caminábamos sin prejuicio por las calles aún sin pavimentar, jugábamos a ser conquistadores de corazones, nos topábamos con una que otra pelea en los callejones desérticos, leíamos libros de otra época en la biblioteca municipal, armábamos partidas de ajedrez en el Club Peón Rey, tomábamos gaseosas y comíamos pambazo, nos íbamos de campamento por las rutas de los ríos cercanos, nos divertíamos en un territorio que era pequeño, que lo considerábamos propio, y que se enfrentaba a sus conflictos sin mayor trascendencia. Era un lugar en paz a pesar de los tormentos del corazón adolescente.

Hoy, menos joven que en aquellos años, ya adulto y niño transformado, vuelvo a caminar por los mismos andenes de la maltería que quedó sembrada como una fábrica de ilusiones del pasado rumbo a la Escuela de Liderazgo Juvenil para la Transformación Social. Llego a pie, y mis ojos reconocen las casas de los amigos, los lugares comunes, los sitios transformados, los nuevos barrios, las nuevas casas, las casas queridas, los rincones que me hacen sentir nostálgico. Camino como facilitador y me enfrento a una nueva realidad juvenil. Por estos días se piensa en derechos, se reconoce al joven como sujeto constructor de su mundo, y así como se cuestiona a la juventud también es tiempo para ver que estos seres humanos que habitan el territorio en condición de adolescentes en transición a la adultez son hombres y mujeres diferentes. Sus liderazgos son trascendentales, se toman la vida a pecho, asumen su papel con una responsabilidad que asombra, se reconocen líderes de procesos, organizan a otros jóvenes, muestran caminos posibles, establecen pactos de lealtad con el conocimiento, anhelan la sabiduría, se consideran incompletos, se confiesan religiosos y se asoman a la vida con una actitud que está muy lejos de aquellos años cuando personas como yo pasamos por la juventud como una edad diferente.

Fue una bendición comenzar con el módulo de Desarrollo Humano en esta ciudad que alberga la esencia de mi vida, pues si algo soy es eso, un ciudadano ipialeño. Ahora que vuelvo en la condición de facilitador de la Escuela de Liderazgo Juvenil, justo en esta ciudad que me regala respiros gratos, siento profundo orgullo por estos muchachos y muchachas que cuestionan, critican, enseñan, planean y movilizan. Siento alegrías particulares por ver rostros cargados de esperanzas que muchos conservan en silencio, pero que de un momento a otro las develan como si fuera necesario confesar los secretos de los corazones. Mis ojos vieron jóvenes diversos, exigentes de derechos, jóvenes que cuestionan a otros jóvenes; niños que ya piensan como jóvenes, y jóvenes que aún extrañan su estado de infancia. Mis oídos oyeron palabras duras, pero también expresiones gratificantes. Palpé una realidad diferente, sentí con mis manos la dulzura de jóvenes dispuestos a trabajar por su vida. A mi olfato llegaron los aromas del campo mezclados con los olores de lo urbano en una simbiosis de anhelos, deseos, sueños, palabras, expresiones, demostraciones de voces, ritmos, y andanzas que motivan a respirar el aire de la juventud ipialeña. Degusté de nuevo el sabor de mi tierra, a mi paladar le tocó sentir el sazón particular del plato que se elabora porque se cree con firmeza, con fe en la tradición de la receta que alimenta. Degusté las palabras de agradecimiento y me satisfizo el manjar de trabajar al lado de dinamizadoras capaces y comprometidas con sus proyectos de vida. Mi cuerpo, mundo de sentidos sale complacido de viaje, me acompaña la vida de Cristian Estrella, un nuevo amigo, un nuevo socio. Juntamos rodamos por las calles de este Ipiales que cada vez se me queda más pegado al corazón, porque luego del trabajo es más fácil comprender que los deseos ya no son una utopía.

lunes, 15 de marzo de 2010

EL RITMO SE HACE RELATO:


Por: Gustavo Montenegro Cardona

Una película que habla de la guerra y que se arma narrativamente a partir de tres personajes, sin mayores ambiciones en el manejo de extras, de efectos o montajes, la película ganadora del Oscar “En tierra hostil” es un ejemplo de cinematografía y desde la Academia surge una lección contundente: es tiempo de valorar el lenguaje, el relato, la actuación, la tensión, la relación tiempo-espacio, y el sentido que el cine tiene para el arte.

Me asomé a la película por una recomendación, justamente ocho días antes de la ceremonia de premiación. Frente a la pantalla tuve una sensación casi eufórica que me llevó a la memoria de lo emocionante que fue asistir ante el Batman de Burton, hacia las películas de Fellini que me conmovieron espiritualmente, al Chaplin en Blanco y Negro que me dejó las lecciones de la realización, a los relatos del cine italiano y francés que me impulsaron a querer el cine como expresión humana. Ver “En tierra hostil” fue ver una buena película después de haber leído muchos filmes que tienen más de ambiciones de las egolatrías de realizadores que ansían la fama y de ansiedades tecnológicas que de propuestas narrativas construidas con lenguaje cinematográfico o estilo estético determinado.

Mientras Avatar, que en la antesala era favorita, obedece a las estructuras del mercado, a esas ilusiones que nacen cuando se considera que la tecnología hace al cine, y a la generación de agrupaciones que bajo el sello de fans a su vez se asocian bajo esas ideas de que se es más cinéfilo si te aprendes los nombres de los mundos, sus personajes, y sus características y que además son los que consumen figuritas que salen en cada papa de Mc Donald´s como fiel reflejo del consumo de un cine que es hecho para las crispetas repletas de sal. En otro camino, con otro estilo, con una textura particular, desde el color de la tierra como gama general, desde un ritmo que es similar a la armonía musical y actuaciones totalmente diferentes a los estigmas de la puesta en escena. Kathryn Bigelow se lleva el Oscar en sus manos como la mejor directora, y es un precio que hace justicia a la mirada del realizador. En este caso la directora deja a un lado la pose de estrella para convertirse en una constructora de relato audiovisual apoderada del lenguaje del cine para que desde las herramientas que permiten construir relato desde la imagen, el sonido, la tensión, el drama, la actuación, el escenario, la música, el silencio, etc, se trence una historia, esa es la ganancia, hay una historia redonda, sin héroes, ni heroísmos.

Ahí entonces surge el núcleo de la ganancia, el de presentar una historia de guerra sin héroes, pero sí con personajes que ilustran situaciones meramente humanas en condiciones de guerra. Es así una película masculina, pero es vista desde el ojo femenino. Ganancia esta última también, pues esto es lo que explica la particularidad del filme que nos presenta Bigelow, que como mujer se asoma a la guerra, no desde una postura política, sí desde una condición estética, humana, y por tanto, ética. Cuestiona a la humanidad y la guerra, y dibuja a unos hombres particulares frente a la guerra, como si la vida entera se pudiera asumir en esa condición conflictiva de todos los días.

Se debe poner en titular el trabajo rítmico que plantea la película, pues a mi modo de ver, ratifica aquello de que el ritmo es el mensaje, el montaje marca el sentido de lo que se quiere contar, la tensión genera la condición de la expresión, y en eso la hostilidad se convierte en un concepto que se convierte en una sensación, en una emoción, entonces el público logra conectarse con el texto fílmico, ya no sólo desde la ilusión de lo que podría anhelar la directora, sino desde lo que realmente cuenta el filme proyectado. Así es un relato que redime, que aterriza la tensión en una conclusión que cierra este cuento-historia, pero al cerrar la puerta abre la ventana de la vida para volver a empezar. Día 364.


jueves, 11 de marzo de 2010

POTRERRILLO: la ciudad escondida.


YA ESTÁ EN CIRCULACIÓN LA EDICIÓN No. 9 de VOCES DE NARIÑO. EN LA BARRA DE PALABRAS MÁS, PALABRAS MENOS, PUEDE DESCARGAR LA VERSIÓN EN PDF.

La vida a través de los ojos de Rosa Elena Gómez.

Crónica de Gustavo Montenegro Cardona.

Dirección de la serie: Germán de la Rosa

Fotografía: Javier Vallejo Díaz

Si un gato, según Jairo Aníbal Niño, es una gota de tigre, una plaza de mercado es una gota de ciudad. Recorrerla es andar por un resumen del territorio.

El visitante, el comprador se ubicará en el suroriente de Pasto, tendrá como punto de referencia el Terminal de pasajeros de Transporte Terrestre de la capital de Nariño, el antiguo centro de atención del Seguro Social, los depósitos de maderas que evocan el olor a la humedad de la selva, los centros de depósitos de mercancías más importantes de la ciudad y un sinnúmero de tiendas de abarrotes. Sus ojos se enfrentarán con una enorme puerta, el portón grande de la plaza de El Potrerillo que se abre desde las primeras horas de la madrugada para darle la bienvenida al principal centro de abastos de la ciudad y del departamento. Lo que viene luego es un andar por ese resumen de la región. Al recorrer los laberínticos pasillos que llevan de un lado para otro, de un puesto hacia otro, el ocupante de la plaza viaja por la cordillera, por la zona andina, por la selva, por la costa, en una suerte de orden lógico que permite comprender la diversidad de la región.

Seguir pensando que se es pobre en este territorio es un absurdo luego de ver la multitud de productos que surgen de las entrañas de una tierra fértil y productiva que huele a pollo y gallina de campo, que sabe a frutas dulces, ácidas y jugosas, que hace brotar de sus mares mágicos pardos rojos de seis y hasta más kilos de peso. Los pasos siguen recorriendo las calles de la plaza y el olfato danza con los aromas de las yerbas que adoban el ambiente. Un constante sonido acompaña el camino, como si todas las voces entonaran la misma canción, aunque a un destiempo particular. Brota así la prosperidad del lenguaje, el mismo que nos hace saber que la yuca está barata, que se puede llevar mangos a buen precio. Los oídos reconocen los piropos, los tratos son múltiples, y las palabras brotan en la misma proporción que llueven canastos repletos de moras, fresas, arracachas, limones, peras, manzanas, uvas, papas; canastos repletos de vida.

Luego se accede a otro rincón, a una especie de barrio donde la especialidad son las carnes, las hortalizas y uno que otro almacén de tejidos. De manera discreta, casi escondido surge el letrero de “Canaveralejo”, el refugio de doña Rosa Elena Gómez, una mujer simplemente ejemplar.

6 DÉCADAS HABITANDO LA PLAZA

Rosa Elena, Rosita, doña Rosa tiene 85 años. Repito, 85 años. Su rostro tiene la marca de la vida que se ocupa trabajando para sacar a siete hijos, para superar quince años de viudez y llegar a los nuevos amaneceres con la satisfacción de saber que se han hecho bien las cosas. Esta mujer que apenas sostiene dos dientes en medio de su boca, que se acomoda con tranquilidad en el butaco de siempre, que sonríe sin temor y que habla con lucidez de sus recuerdos, conserva en el rastro de su memoria el sentido que ha tenido para ella y su familia cada uno de los sesenta años que lleva al frente del negocio de la venta de carnes, tanto desde que comenzó en la mítica plaza central de mercado donde hoy se levanta el complejo bancario de la ciudad, hasta los recientes días en su querido local del Potrerillo. “Allá, en el mercado viejo, teníamos un pabellón bien grande, allá trabajábamos todas juntas. No peleábamos, ni nada. Si una ya no vendía, se le ayudaba, y así…”…así habla con fuerza, con ganas, con afán. De ese mercado sólo queda la imagen de haber llegado un día lunes a observar cómo se desleía la manteca, cómo se había chamuscado la carne que ahora no era más que enormes trozos de piernas y lomos asados, una balanza colgando sin peso y una puerta que marcaba la señal de salida hacia un nuevo rumbo.

“En ese tiempo se vendía bastante, yo vendía harto, si quiera mis cuatro, cinco marranos diarios”, como lo ve, así como lo oye su conciencia, diarios. Una historia que hoy está lejos de repetirse toda vez que quienes generan mayores ingresos en la relación costo beneficio por reducción de precios y aumento de volumen de venta son (según lo señaló un estudio de Fedegan del 16 de octubre de 2009) las grandes cadenas de mercado y los distribuidores mayoritarios, dejando a los pequeños negocios como el de doña Rosa, que significan el 65% de los negocios de venta de carne del país, lejos de la ruleta de la ganancia. Aún así, doña , una más del 22% de mujeres cabeza de familia que no para de madrugar para llegar a la plaza y poner a disposición de su clientela, selecta por cierto, lo mejor de su negocio.

La rutina de doña Rosa empieza a las cinco y media de la mañana, entre las seis y las once del día se dedica a la venta de la carne para volver a casa a alistar la comida para los hijos que viven con ella, lavar la ropa, y ocupar el tiempo de manera activa, pues es claro que doña Rosa puede hacer de todo, menos quedarse quieta sin trabajar.

LA DE CAÑAVERALEJO

Esa misma disciplina y amor al trabajo lo heredaron sus hijos, y hoy, uno de ellos, al que particularmente llaman Gino, pues realmente se llama Miyer, está frente al negocio. “Le pusimos así porque mi hermano tiene un negocio, también de carnes, el suyo se llama El Cañaveral, y al notar que estábamos muy lejos uno del otro hicimos la relación, Cañaveral y lejos, entonces le pusimos Cañaveralejo, y también nos gusta porque así se llama la plaza de toros de Cali”, cuenta Gino con una sonrisa extendida, con una amabilidad que es su tarjeta de presentación. Su formación, talento y la herencia de los valores de su familia son según Gino los principales forjadores del nombre de su negocio de venta de carnes que ya es una tradición familiar. Por eso estos rincones también los recorre Andrés, uno de los más de veinte nietos de doña Rosa que a sus 24 años promulga “con orgullo el poder contarle a los amigos de la misma edad de uno que tiene su abuela en pie y camellando todavía. Entonces uno se llena de vida ante eso”. Este privilegiado joven es el compañero constante de su abuela y testigo de sus historias y relatos, los mismos que seguirán construyéndose alrededor de esta ciudad escondida que alberga rostros, huellas, personajes, y miles de vidas que deberán seguir explorándose por el visitante, por el comprador.

SALIDA POR AQUÍ…

El visitante podrá comprar aguacates importados, calmar el hambre con un buen caldo de pata, recibir abrazos de las vendedoras agradecidas y apretones de mano de amables vendedores que hacen grato este recorrido por la ciudad desde adentro. El murmullo se intensifica y los olores cambian. El sol llega con nuevas sopresas y el día seguirá su curso abrigando las esperanzas de los ciudadanos de este potrerillo que alberga la vida próspera de la región.


martes, 9 de marzo de 2010

BUESACO, CON LOS JÓVENES ADELANTE


El encuentro con los jóvenes de Buesaco se sintió igual que un vaso de agua en medio de una sed que atormenta, tan revitalizante como pasear descalzo por la hierba de los días de verano cuando el pasto amanece bañado en rocío. Cruzar miradas con los más de cuarenta jóvenes que asistieron a la cita para dar inicio a la Escuela de Liderazgo Juvenil para la Transformación Social en el municipio de Buesaco, significó ver ojos inquietos, unos más que otros. Significó acercarse a la realidad particular de muchachos y muchachas que están dispuestos a apostarle a la vida desde otros juegos, desde otros cuentos, desde otras músicas, desde otros estilos, desde sus propias narraciones y visiones del mundo. Por eso empezar no fue tan difícil, porque además Johana y Gabriela, las dinamizadoras del municipio, en compañía de Eliana, la directora de la Oficina de Política Social de Buesaco, tenían todo listo. El lugar estaba preparado, el ambiente ya se había dispuesto para alojar con cariño a quienes de corazón están dispuestos a lograr que Nariño vaya adelante, pero con ellos, con los jóvenes que construyen vidas desde su mirada siempre alerta.

La tarde del viernes 5 de marzo nos recibió con el calor que evapora un olor propio de esta tierra que tiene ese color cobrizo que de manera particular a mí me habla de tierras antioqueñas y me traen la memoria de mi madre. Buesaco huele a café recién tostado y preparado en lo más íntimo de los hogares. Buesaco crece y en ese proceso sus jóvenes tienen mucho que decir, mucho que gritar, mucho que bailar, harto para cantar y danzar. Aplaudimos antes de iniciar y antes de terminar la ceremonia de graduación fue un pretexto motivador para reconocernos, poner reglas de juego y sentirnos más cercanos. Llegó el discurso inicial, pasó una dinámica, se refrescó la ansiedad con un buen refrigerio, se jugó, se pensó, se habló de experiencias de aprendizaje, se trazaron compromisos y la jornada se selló con una firma de corazón para que cada joven asistente a esta escuela estableciera su compromiso personal para con cada uno y este proceso que le apuesta a la construcción de la política pública de juventud en lo local y lo departamental desde el gran marco del proyecto “Adelante Nariño con los y las jóvenes adelante”.

Junto a Marcela Montenegro, facilitadora del tema de Comunicación por parte del Fondo Mixto de Cultura de Nariño (aliado de este proyecto) no veíamos la hora de iniciar la segunda jornada. Cerca de las nueve de la mañana comenzamos haciendo memoria de lo trabajado el día anterior, tuvimos la visita del programa Suyusama que también desea sumarse al proceso, comprendimos el contexto de la Escuela desde sus enfoques, estructuras y grandes metas. Así pudimos dar un paso adelante en el proceso de reconocimiento personal y colectivo desde la pregunta ¿quién eres tu? Y claro, ni ángel, ni demonio. Surgieron imágenes de valores que seguramente fundarán desde la raíz más profunda la esencia ética de esta Escuela. Fue necesario dibujar las fases de la escuela, sus momentos más significativos y la gran ruta que nos llevará por cada uno de los módulos y la construcción de la política pública de juventud.

Un sancocho, de esos que recuerdan la gastronomía de las abuelas, fue el plato para reposar al medio día que brilló por el sol del norte de Nariño. El calor aumentó y aumentó, y aumentó, la miel de panela, el hielo y el limón combinados en un vaso desechable fue la fórmula para calmar el agobio del calor. Luego jugamos un poco más para desde la misión del cartógrafo, desde los relatos comunes, y con el sentido que tiene para la escuela el aprendizaje desde la lectura de realidad entrar a la tarea siempre grata de la cartografía social. Cerca de dos horas de trabajo nos permitió comprender las relaciones entre las instituciones, las organizaciones, los procesos sociales y los escenarios del municipio con ojos de juventud. El cansancio llegó mucho tiempo después. La evaluación no dejó tiempo para el agotamiento, quién puede pensar en él cuando las imágenes de los muchachos y muchachas permiten leer entre líneas textos como: llegamos dispersos, nos vamos unidos; llegamos temerosos, nos vamos como equipo; llegamos contentos, nos vamos felices; llegamos vacíos, nos vamos llenos.

En el rostro sólo sonrisas, en el alma fluye la juventud. Gracias Buesaco.