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martes, 28 de septiembre de 2021

Lo que no he podido olvidar

Así anunció la prensa regional la muerte de Jesús María Valle


Si a Jesús María Valle lo mataron el 27 de febrero de 1998, significa que a Medellín llegamos, con el equipo de Itinerario, el programa de televisión que realizábamos en el Centro de Medios Audiovisuales de la Javeriana, el 25 de febrero. Era un miércoles. Volamos desde Bogotá y ese día nos dedicamos a hacer las llamadas pertinentes para agendar a los invitados que participarían de uno de los capítulos de "Seis por Derecho", la segunda serie documental que a mis  tenía a mi cargo como realizador cuando apenas era un niño aprendiendo a hacer televisión educativa. 

Ese miércoles, 25 de febrero, pasamos después de almuerzo por la oficina de Jesús María Valle, quien fungía como Presidente del Comité Permanente de Derechos Humanos "Héctor Abad Gómez". Su Secretaría nos atendió, supongo que con amabilidad. Revisó la agenda y nos confirmó que el jueves 26 de febrero nos concedía la entrevista concertada previamente. Hoy no recuerdo si el diálogo que sostuvimos fue antes o después de su cita en la Fiscalía donde fue llamado a declarar porque lo habían acusado de calumnia al denunciar la vinculación del Ejército en las masacres de La Granja y El Aro, veredas del municipio de Ituango, territorio natal de Jesús María. 

Así fue como me enteré del nombre de Héctor Abad, de Ituango, de las huellas imborrables que el paramilitarismo estaba dejando en Antioquia, de lo que implicaba ser Defensor de Derechos Humanos, de los alcances desbordados de las Convivir de Uribe Vélez, de lo que implicaba denunciar las alianzas entre la Fuerza Pública, el sicariato de Medellín y los actores armados de la ultraderecha. 

La entrevista fue breve, pero contundente. Jesús María Valle en plano medio. Ángulo contrapicado. De fondo una estación del Metro de Medellín. Fuera de foco el movimiento del centro de la ciudad. El hombre con su corbata a medio anudar. El botón de la primera fila sin abrochar. Serio. Amable. Buen tipo. Un abogado determinado a ser amigo de la verdad. Nos explicó lo que estaba sucediendo en Antioquia en particular y nos presentó un mapa general de lo que ocurría en ese tiempo con los Defensores de Derechos Humanos, sus riesgos, sus dilemas, sus alcances y la penosa estigmatización a la que estaban sometidos por estar en el lugar particular de la historia. 



Él sabía que no podía estar expuesto durante mucho tiempo en público. Terminamos y salimos a realizar otras entrevistas y a grabar otras escenas para el capítulo. Llegamos tarde esa noche. Al siguiente día, el 27: preparar maletas, revisar material, desayunar y salir hacia el aeropuerto. Creo que fue en la sala de espera donde nos enteramos en un informe de última hora sobre el asesinato de Jesús María Valle. Sí, el mismo hombre. En nuestro equipaje viajaba la última de sus entrevistas para televisión. Solo un día antes habíamos estado con él y en un abrir y cerrar de ojos la historia de la violencia nos respiraba sobre el cuello, en el corazón, en el dolor de patria, en el miedo que sentimos al conocer la noticia. Llegué a casa, no pude dormir. A la mañana siguiente, Juan Carlos Giraldo, el eterno reportero de las notas judiciales, me esperaba con una cámara, su micrófono de medio masivo y una luz enceguecedora para tomar mi testimonio como el periodista que registró las últimas palabras públicas del Defensor asesinado un 27 de febrero de 1998. 

En la emisión de las nueve de la noche de ese día triste y sin olvido, salí en el noticiero con mi cara de hombre asustado, con mi rostro indescifrable, con el temor en los labios, el sudor en las manos, el frío en el cuerpo y la tragedia deambulando. Ese recuerdo, toda esa película, los instantes que logro retener como fotos fijas o como imágenes en movimiento, llegaron como evocación inevitable al recorrer con pausa y nostalgia cada escena de "El olvido que seremos", la película dirigida por Fernando Trueba, inspirada en la historia escrita por Héctor Abad Faciolince, el hijo del hombre al que el Comité Permanente de Derechos Humanos que presidía Jesús María, había considerado bautizar en su memoria eterna. 

Diré entonces que es una película que amerita ser vista y que cada quien encuentre lo que quiera buscar en sus adentros. Yo me quedo con la conexión emocional, con las escenas en las que me sentí representado por el pequeño Héctor, sus gestos, los juegos y los juguetes, su amor de hijo por un padre excepcional; sus descubrimientos en el mar de las letras y el sueño de ser escritor. Gracias a "El olvido que seremos" surgió este relato de aquello que yo no he podido olvidar.   

lunes, 13 de agosto de 2012

INSCRÍBETE YA EN LA IMAGINATON

HASTA EL 31 DE AGOSTO ESTARÁN ABIERTAS LAS INSCRIPCIONES DE IMAGINATÓN, V MARATÓN NACIONAL DE REALIZACIÓN Y EXHIBICIÓN AUDIOVISUAL

La maratón de realización y exhibición audiovisual que busca las mejores historias contadas en tan sólo un minuto, se llevará a cabo en 21 ciudades de Colombia del 7 al 9 de septiembre.

Este año IMAGINATÓN celebrará su quinta edición. La gran maratón de la imaginación audiovisual que se ha venido realizando desde 1999 se divide en realización y exhibición.

En la MARATÓN DE REALIZACIÓN todos los participantes previamente inscritos podrán contar historias con cualquier tipo de cámara que permita registro visual (incluidas cámaras fotográficas digitales, celulares y web cam), durante un fin de semana (7 al 9 de septiembre) en el que los realizadores profesionales y aficionados de veintiún ciudades del país (Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, Cúcuta, Ibagué, Bucaramanga, Pereira, Villavicencio, Valledupar, Pasto, Manizales, Neiva, Sincelejo, Popayán, Florencia, Quibdó, Leticia, San Andrés y Villa de Leyva) competirán simultáneamente por conseguir el mejor plano secuencia de 60 segundos, capaz de contar la mejor historia jamás contada en un minuto.

Por su parte, la MARATÓN DE EXHIBICIÓN está diseñada para ver durante 10 horas consecutivas lo mejor del cine joven colombiano en simultánea en las mismas 21 ciudades.

TODOS PUEDEN PARTICIPAR

Niños entre 12 y 99 años que tengan cualquier tipo de cámara y creatividad pueden hacer parte de éste encuentro cinematográfico, la única condición es tener una buena historia que merezca ser contada.

Para la maratón de realización, excepto las personas vinculadas a las entidades organizadoras, todo aquel que quiera contar su historia con una cámara de cualquier formato, podrá inscribirse a partir del 06 y hasta el 31 de agosto.

El participante decidirá en qué categoría compite (profesional o aficionado) según su propio criterio. No importa la edad, la ocupación o carrera profesional. Acceder o no a una cámara, será lo único real. Lo demás, es pura imaginación.

Para la maratón de exhibición, que se realiza el 7 de Septiembre, la entrada será libre y las puertas de los teatros permanecerán abiertos desde las 10 a.m. hasta las 8.p.m. en todas las ciudades.

 

CONVOCATORIA MARATÓN REALIZACIÓN


BASES

  1. Realizar una película de ficción de un minuto de duración. Máximo hasta 10 segundos por encima o 10 por debajo. Ni un segundo más, ni un segundo menos. El filminuto debe ser grabado en un único plano secuencia, sin cortes de imagen. Se acepta únicamente pos producción de audio y colorización. Es permitida la inclusión de créditos y efectos. La imagen no se puede cortar en forma alguna. No se aceptan animaciones.
  2. El rodaje debe realizarse exclusivamente entre las 8:00 PM del viernes 07 de septiembre y el domingo 09 de septiembre de 2012.
  3. La recepción del material será a través de Internet y tendrá lugar el domingo 09 de septiembre hasta las 11:59 PM. Ni un minuto más. Consulte el instructivo para la digitalización y envío de los filminutos en nuestra página www.imaginaton.lbv.co, haciendo click en el menú desplegable Maratón de Realización.

LAS REGLAS DEL JUEGO

                       INSCRIPCIÓN Y DERECHOS DE PARTICIPACIÓN

  1. Ingresar en la página oficial en internet www.imaginaton.net.lbv.co, para inscribirse y pagar los derechos de participación. En el momento de la inscripción, será indispensable llenar los campos correspondientes a la información personal, la ciudad y la categoría en la que participa. El participante decidirá en qué categoría compite (profesional o aficionado) según su propio criterio y experiencia.
  2. Cada participante puede inscribirse para realizar mínimo uno (1)  y máximo cinco (5) filminutos. Todos los filminutos de un mismo participante tienen que pertenecer a la misma categoría PROFESIONAL o AFICIONADO. 
  3. Pagar los derechos de participación. 10 mil pesos para aficionados y 20 mil pesos para profesionales. Estos derechos se pagan por cada filminuto inscrito y no por cada participante.
Este año, usted tiene 3 alternativas de pago:
a)       A través del servicio de pagos online PSE: un botón de pagos en línea que permite a través de una cuenta corriente o de ahorros hacer la transacción desde la comodidad de su casa o donde quiera que usted se encuentre.
b)       Realizar una consignación bancaria, en la oficina DAVIVIENDA más cercana a usted y subir el recibo de consignación en un archivo digital, en nuestra página.
c)       Cancelar en efectivo en el punto físico de inscripciones. La información sobre el punto de inscripción de las 21 ciudades la encuentra en www.imaginaton.lbv.co.
  1. Llenar una ficha técnica por cada filminuto inscrito. Una vez usted ha pagado, recibirá un correo electrónico de la organización, notificándole la oficialización de su participación. De esta manera se habilita en la página web la sección FICHA TÉCNICA de filminutos. Debe llenar 1 Ficha Técnica por cada Filminuto Inscrito.
La(s) ficha(s) técnica(s) se habilitarán únicamente cuando haya pagado sus derechos de participación.

PUNTO DE PARTIDA (CLAQUETEO Y ENTREGA DE LA CLAVE)

  1. Los participantes previamente inscritos, deberán asistir obligatoriamente el viernes 07 de septiembre entre las 10 AM y las 7 PM a los puntos de partida, donde tendrá lugar el proceso conocido como CLAQUETEO. Esto consiste en grabar 10 segundos de la claqueta oficial del evento, que funciona como identificación de cada filminuto inscrito. La información sobre los puntos de partida en todas las ciudades están en nuestra página web www.imaginaton.lbv.co haciendo click en el menú desplegable Maratón Realización y seleccionando Puntos de Partida.
  2. Al CLAQUETEO deberán asistir los participantes con la cámara y el espacio digital o soporte donde van a filmar/grabar el filminuto. No olvide llevar impreso el PDF de oficialización de su inscripción que se le ha entregado vía web, donde se encuentra el código de identificación de su filminuto. El código del filminuto es FUNDAMENTAL, no lo olvide.
LOS FILMINUTOS ENTREGADOS, A LOS QUE NO SE LES AÑADA EL FRAGMENTO DE LA CLAQUETA, SERÁN DESCALIFICADOS.
  1. Luego de grabar la claqueta, los participantes deberán regresar al punto de partida para recibir la clave de inicio, la cual será anunciada a las 8 PM. Esta clave no modifica en ninguna medida la preparación, pre producción o tipo de producto.
LOS FILMINUTOS QUE NO TENGAN REGISTRADA ESTA CLAVE, QUEDARÁN DESCALIFICADOS

RECEPCIÓN DE FILMINUTOS

  1. La recepción del material tendrá lugar el domingo 9 de septiembre hasta las 11:59 PM. Ni un minuto más.
  2. A través de nuestra página web, cada participante hará llegar a la organización su filminuto. Consulte el instructivo en nuestra página web www.imaginaton.lbv.co haciendo click en el menú desplegable Maratón Realización y seleccionando Instructivo Subir Filminuto.
En el caso de los filminutos en cine, el participante debe llevar la lata respectiva durante ese mismo horario para su registro. La organización se encargará del revelado.
  1. Al participar en IMAGINATON se aceptan todas las reglas del evento, contenidas en la página web. Leer con atención.




UN EVENTO DE:
Laboratorios Black Velvet

PRODUCE:
Velvet Experience

EN ASOCIO CON:
Ministerio de Cultura
PROIMAGENES Colombia
IDARTES

INVITA:
RCN Cine - Ennova

PATROCINA:
INNPULSA Colombia, Cinecolor Colombia, Revista SHOCK, Como pez en el agua, Gato Encerrado, Copete Films, EL CARTEL, 140 Caracteres Film Festival, Solarmag, Velvet Voice.

APOYA:
Corporación In Vitro Visual, Centro Colombo Americano de Medellín, Contravía Films, Fundación La Cueva, Fundación Cinemateca del Caribe, Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, Centro de Formación de la Cooperación Española en Cartagena de Indias AECID, Corporación Cultural y Biblioteca Pública Julio Pérez Ferrero, Universidad Autónoma de Bucaramanga, Museo de Arte del Tolima, Centro Colombo Americano de Pereira, Corporación Universitaria Minuto de Dios de Villavicencio, Gobernación del César, Fondo Mixto de Cultura de Nariño, Festival de Cortos de Manizales, Centro Colombo Americano de Manizales, Universidad Surcolombiana, Fundación Ágora, Muestra Internacional de Cine Sincelejo MICine, Fundación La Tuátara, Cine Club Docta Ignorantia, Universidad de la Amazonía, La Huella Producciones, Fundación Nueva Vida, Consejo de Cinematografía y Audiovisuales del Chocó, Native Films, Fundación Parte del Paisaje, Universidad Nacional de Colombia Sede Amazonía, Instituto Amazónico de Investigaciones IMANI, Fundación Cine Posible, Festival Internacional de Cine Independiente de Villa de Leyva, Tikal Producciones, Asociación Centro Cultural La Red, Fundación Nacederos, Cine Pa'l Barrio, Casa Occio, Cine Al Parque, Clúster Audiovisual y Cinematográfico de Cali, Proyecto Industrias Culturales Cali, Cámara de Comercio de Cali, Proartes.




viernes, 11 de febrero de 2011

Mensajes silenciosos en 127 horas.

Los noticieros nacionales que anuncian que el filme de Danny Boyle produce actos de histeria, movimientos de desesperación o ataques de pánico en algunos asistentes a las salas, dejan a un lado el contenido sustancial de una cinta que es, entre otras instancias, un clamor para valorar la vida misma en su laberíntico juego cotidiano, inesperado, sorpresivo y altamente retador.

La recreación de la experiencia vital que atravesó Aron Ralston, un escalador americano quien en 2003 tuvo que tomar la decisión de amputarse un brazo, para poder liberarse de una piedra que le había dejado completamente atrapado y aislado, (http://www.sobrecine.com) lleva mensajes contundentes detrás del relato audiovisual más evidente. Esos contenidos comunicativos viajan a través de una película que prioriza los detalles, los recursos más sencillos y las expresiones artísticas más simples para sorprender a la audiencia con una historia que es mucho más que la dramática escena del brazo cortado con dolor y valentía.

Valora el agua, ama a tu familia, aprovecha el tiempo, disfruta cada instante; ama lo que tienes, sé recursivo, afronta las dificultades con cabeza fría y con todo el calor de tu corazón. Somos una partícula invisible en la grandeza del universo. No guardes tus palabras. Palpa la vida con la yema de tus dedos. Sé sensible ante lo que miran tus ojos. Oye la vida que te rodea. Tal vez estas y otras muchas más frases son las que se plantean como texto en el filme protagonizado por James Franco, salvo que nada se dice, todo se muestra, todo se señala, todo se vive desde la actuación profunda y silenciosa del protagonista.

Pocas palabras, poquísimas. Escasos diálogos y un monólogo intenso es el que construye la narración de 127 horas. Una fotografía impecable que devela la inteligencia visual del Director, una música que está presente, pero que resulta casi silenciosa y un juego de texturas en la imagen son tal vez los elementos cinematográficos que más deberían resaltarse en este thriller biográfico. El montaje a su vez plantea ritmos vitales que hacen sentir, vibrar, alterar, emocionar, angustiar al público que disfruta de la película; quien así se comporta es porque logra comunicarse con el contenido más profundo del filme, aunque para algunos esto termine siendo lo más noticioso de la película.

Título: 127 horas
Título original: 127 Hours
Dirección: Danny Boyle
País: El Reino Unido, Estados Unidos
Año: 2010
Fecha de estreno: 04/02/2011
Duración: 94 min.
Género: Drama, Thriller, Aventuras, Biográfico
Reparto: James Franco, Kate Mara, Amber Tamblyn, Sean Bott, Koleman Stinger, Treat Williams, John Lawrence, Kate Burton, Bailee Michelle Johnson, Rebecca C. Olson
Guión: Danny Boyle, Simon Beaufoy
Web: www.foxsearchlight.c om/127hours
Distribuidora: 20th Century Fox
Productora: HandMade Films, Darlow Smithson Productions, Film4, Dune Entertainment III, Pathé, Everest Entertainment, Cloud Eight Films



lunes, 15 de marzo de 2010

EL RITMO SE HACE RELATO:


Por: Gustavo Montenegro Cardona

Una película que habla de la guerra y que se arma narrativamente a partir de tres personajes, sin mayores ambiciones en el manejo de extras, de efectos o montajes, la película ganadora del Oscar “En tierra hostil” es un ejemplo de cinematografía y desde la Academia surge una lección contundente: es tiempo de valorar el lenguaje, el relato, la actuación, la tensión, la relación tiempo-espacio, y el sentido que el cine tiene para el arte.

Me asomé a la película por una recomendación, justamente ocho días antes de la ceremonia de premiación. Frente a la pantalla tuve una sensación casi eufórica que me llevó a la memoria de lo emocionante que fue asistir ante el Batman de Burton, hacia las películas de Fellini que me conmovieron espiritualmente, al Chaplin en Blanco y Negro que me dejó las lecciones de la realización, a los relatos del cine italiano y francés que me impulsaron a querer el cine como expresión humana. Ver “En tierra hostil” fue ver una buena película después de haber leído muchos filmes que tienen más de ambiciones de las egolatrías de realizadores que ansían la fama y de ansiedades tecnológicas que de propuestas narrativas construidas con lenguaje cinematográfico o estilo estético determinado.

Mientras Avatar, que en la antesala era favorita, obedece a las estructuras del mercado, a esas ilusiones que nacen cuando se considera que la tecnología hace al cine, y a la generación de agrupaciones que bajo el sello de fans a su vez se asocian bajo esas ideas de que se es más cinéfilo si te aprendes los nombres de los mundos, sus personajes, y sus características y que además son los que consumen figuritas que salen en cada papa de Mc Donald´s como fiel reflejo del consumo de un cine que es hecho para las crispetas repletas de sal. En otro camino, con otro estilo, con una textura particular, desde el color de la tierra como gama general, desde un ritmo que es similar a la armonía musical y actuaciones totalmente diferentes a los estigmas de la puesta en escena. Kathryn Bigelow se lleva el Oscar en sus manos como la mejor directora, y es un precio que hace justicia a la mirada del realizador. En este caso la directora deja a un lado la pose de estrella para convertirse en una constructora de relato audiovisual apoderada del lenguaje del cine para que desde las herramientas que permiten construir relato desde la imagen, el sonido, la tensión, el drama, la actuación, el escenario, la música, el silencio, etc, se trence una historia, esa es la ganancia, hay una historia redonda, sin héroes, ni heroísmos.

Ahí entonces surge el núcleo de la ganancia, el de presentar una historia de guerra sin héroes, pero sí con personajes que ilustran situaciones meramente humanas en condiciones de guerra. Es así una película masculina, pero es vista desde el ojo femenino. Ganancia esta última también, pues esto es lo que explica la particularidad del filme que nos presenta Bigelow, que como mujer se asoma a la guerra, no desde una postura política, sí desde una condición estética, humana, y por tanto, ética. Cuestiona a la humanidad y la guerra, y dibuja a unos hombres particulares frente a la guerra, como si la vida entera se pudiera asumir en esa condición conflictiva de todos los días.

Se debe poner en titular el trabajo rítmico que plantea la película, pues a mi modo de ver, ratifica aquello de que el ritmo es el mensaje, el montaje marca el sentido de lo que se quiere contar, la tensión genera la condición de la expresión, y en eso la hostilidad se convierte en un concepto que se convierte en una sensación, en una emoción, entonces el público logra conectarse con el texto fílmico, ya no sólo desde la ilusión de lo que podría anhelar la directora, sino desde lo que realmente cuenta el filme proyectado. Así es un relato que redime, que aterriza la tensión en una conclusión que cierra este cuento-historia, pero al cerrar la puerta abre la ventana de la vida para volver a empezar. Día 364.


domingo, 28 de febrero de 2010

EL COMENTARIO DE OSWALDO OSORIO


CRÍTICA SEMANAL DE OSWALDO OSORIO:


Cada país tiene el cine que se merece. Y uso esta expresión no para referirme al poco apoyo que le da el público a su cine, lo que trae como consecuencia que las películas colombianas sean siempre maltratadas en la cartelera comercial; a lo que me refiero es a los temas que aborda cada cinematografía, a sus personajes y sus historias. Pero no es cierto que todo nuestro cine es sobre violencia y narcotráfico, al contrario, se necesitaría que se hablara más de ello y el público lo viera más, lo cual seguramente contribuiría a entender muchos de nuestros problemas.


Desde finales de la década del cincuenta la realidad del país ha sido la columna vertebral del cine nacional, y entre más aciagos son los tiempos, más se empeñan los directores en hablar de lo que está pasando, es como una obligación moral en su calidad de artistas. Porque si el cine es el espejo de la vida, la función de su reflejo es justamente que la gente se vea en él, y estando al otro lado del espejo, es decir, al otro lado de la pantalla, observando lo que en ella ocurre, entonces tendrá otra perspectiva de su vida y su realidad, sobre todo por ese acercamiento y esa forma de entenderla que propone cada director.


Una película sobre el secuestro, por ejemplo, siempre será más elocuente y contundente que la nota diaria de dos minutos en los noticieros nacionales o que las cifras de los cautivos y todo el tiempo que llevan encadenados. Esa nota diaria se vuelve parte del paisaje mediático y esas cifras son sólo unos números más entre tanto conteo de desgracias. Pero conocer a un personaje de cerca, escucharlo hablar y entender su drama a través de una película, puede ser mucho más revelador, porque como decían en alguna otra cinta, no importa que sea ficción, de todas maneras duele.


Pero ese cine que refleja nuestra problemática realidad no es todo el cine que se produce en el país, como muchos quieren creer y por lo que afirman estar cansados de los mismos temas. Sólo que ese cine sobre la realidad es muchas veces el más comentado y casi siempre el más significativo. Aunque esto no necesariamente es garantía de que sea el más visto. Existe una considerable diferencia entre los taquillazos de cada fin de año de las tontas películas de Dago García y las modestas cifras de las películas de Víctor Gaviria.


Sólo habría que revisar algunos números para constatar la falsa impresión de un predominio de este cine sobre la violencia. Desde el 2000 se han realizado 70 películas en el país (largometrajes de ficción) y apenas 29 están relacionadas con la realidad conflictiva del país, ya sea narcotráfico, conflicto armado, delincuencia o marginalidad. Sólo hay siete con el narcotráfico como tema central o importante, seis con la guerrilla o paramilitares y de sicarios hay dos. ¿Dónde está el predominio?


Estas cifras quieren decir que menos de la mitad de nuestro cine es sobre esos temas que supuestamente tiene cansado a todo el mundo. Esta falsa impresión no tiene en cuenta todas esas películas que se hacen en el país con fines comerciales, que buscan en el humor fácil o las historias populistas el beneplácito del público: Ni te cases ni te embarques, Muertos de susto, Las cartas del gordo, El ángel del acordeón, Bluff, Soñar no cuesta nada, etc. Y tampoco tiene en cuenta esas películas que son “invisibles”, ya por falta de presupuesto para su promoción o por la tiranía de los exhibidores que les niegan su entrada a los teatros o las sacan hasta una semana después de su estreno:La sangre y la lluvia, El cielo, Riverside, La historia del baúl rosado, Terminal, Malamor, Los niños invisbles, etc.


El espectador colombiano es crispetero, poco cinéfilo y prejuicioso con el cine nacional. El supuesto hartazgo con ciertos temas de las películas nacionales es consecuencia de un arrogante desconocimiento, y sin embargo, ese mismo público ahora se encuentra premiando con el más alto rating todas esas novelas y seriados que explotan de la manera más superflua y efectista estos mismos temas. Aquí sí se podría decir, pero ahora en el peor sentido de la expresión, que cada país tiene la televisión que se merece. Porque, en cuanto a estos temas se refiere, lo que en el cine colombiano casi siempre ha sido un acercamiento serio y reflexivo, en la televisión simplemente es pan y circo.


Por otro lado, más absurda resulta la tesis de que estos temas le dan una mala imagen al país. Mala imagen al país con el conflicto armado más antiguo del mundo, al país de Pablo Escobar y al país de los falsos positivos. Ya el cine colombiano quisiera ser visto fuera de sus fronteras por un público masivo. Lo cierto es que sólo un par de películas de Víctor Gaviria y Sergio Cabrera han sido marginalmente estrenadas en España y si bien muchas otras se han podido ver en festivales de cine, ha sido en una única presentación y en medio de otras trescientas películas. La mala imagen que tenemos también es la que nos merecemos y ha sido divulgada y sobredimensionada, no por el cine, sino por los medios de comunicación bajo un criterio siempre sensacionalista.


Es verdad también que al cine colombiano le faltan más besos. Porque nuestro cine habla de la conflictiva realidad o se ríe de ella y de todas las colombianadas. Pero historias de amor hay más bien pocas. Esta presencia del dolor y del humor, junto con la ausencia del amor, es una ecuación que serviría de punto de partida para un análisis más amplio de lo que son los colombianos y su cine.


Pero en definitiva, lo que se impone es una visión limitada o desfigurada del cine nacional. A pesar de que en los últimos años el cine colombiano ha recuperado muchos espectadores, falta bastante para que su público le dé el debido respaldo que lo fortalezca como industria y, al parecer, falta más todavía para que entienda la importancia de que siga abordando los temas complicados, porque en el cine nacional son importantes las risas y los besos, pero también los balazos.

Publicado en el Periódico Universo Centro de Medellín. No. 9, febrero de 2010.



lunes, 11 de enero de 2010

CINEZTESIA SEMIFINALISTA



Siga el link para encontrar el ensayo que se encuentra en la fase de semifinalistas en el concurso organizado por CINE AL PISO alrededor de la escritura audiovisual.

Los Viajes del Cine por el Planeta Comic


martes, 10 de noviembre de 2009

BASTARDOS SIN GLORIA

5 en gramática y 0 en historia

Por Oswaldo Osorio

Cada película de Quentin Tarantino es un acontecimiento. Toda la cinefilia mundial lo espera, aun para odiarlo o despreciarlo. Porque es un cineasta de excesos, genialidades, caprichos adolescentes y de un impecable dominio del oficio de contar historias con imágenes en movimiento. Esta nueva película puede que irrite a los historiadores, que mate del tedio con sus interminables diálogos al espectador común, que cause escozor hasta al último sádico del cine gore, que excite al cinéfilo que gusta de cazar citas o que maraville al estudioso del lenguaje del cine, el caso es que nunca podrá ser posible que sea vista como una cinta cualquiera.

Lo primero que hay siempre que tener en cuenta para ver ésta y casi todas las cintas de QT es que el referente del que parte para crear sus universos, historias y personajes no es la realidad sino el cine (y a veces la televisión), con toda su iconografía, historia y mitología. Los homenajes y variaciones al cine de explotación de los setenta son sus preferidos: las artes marciales en el díptico de Kill Bill, blackxplotation en Jackie Brown o películas de autos, carreras y choques en Death proof. Con su nuevo filme hace referencia al cine de explotación de guerra, tipo Los doce del patíbulo (Aldrich, 67), o incluso al llamadomacaroni combat, que es la versión italiana de este cine, así como el espaguetiwestern lo fuera a las películas del oeste.

Es por eso que este genio perverso elige la más cinematográfica de todas las guerras con los más agradecidos villanos del cine: la Segunda Guerra Mundial y los odiadísimos nazis. Ya con esta materia prima y el mencionado referente, se dedica a hacer lo que mejor sabe, esto es, elaboradas y precisas situaciones, organizadas por capítulos, en las que despliega todo su talento para crear cinéticas coreografías de diálogos, personajes, imágenes, música y momentos de artificial pero eficaz tensión.

La película empieza calcando el estilo de los espagueti westerns de Sergio Leone y luego empata con una de esas larguísimas escenas donde el diálogo, a veces inocuo, redundante o retórico, se toma la narración y permite construir la filigrana de un personaje o la tensión creciente que inevitablemente terminará con un gran arrebato. Esos diálogos que irritan tanto a algunos pero que son su principal marca de fábrica, están a lo largo de todo el relato y son la principal razón para que el actor Christoph Waltz, en su políglota interpretación del coronel Landa, se robe todo el protagonismo, el mismo que Brad Pitt no supo aprovechar con su caricaturesca mandíbula y la pobreza de diálogos.

Después de este inicio, Tarantino se abalanza sobre el público con su infaltable dosis de violencia, que en él nunca es simple, sino siempre sazonada con apología (en el visual y dinámico sentido de la palabra), regodeo estilístico y estetización. Sin embargo, en este caso sus personajes y su mirada a la violencia empiezan a rayar con gratuito sadismo, que ya estaba presente plenamente en Death proof (donde es mostrada, una a una, aunque sucede simultáneamente, la forma como cuatro chicas son grotescamente mutiladas en un choque). Lejos está esa cámara sugestiva y mesurada de su opera prima, Reservoir dogs, que voltea a mirar hacia una pared cuando le cortan la oreja al policía.

Ahora, lo de jugar con acontecimientos históricos es un arma de doble filo. En principio, puede ser contraproducente, pues cuando el relato llega a acontecimientos históricos tan conocidos, como la forma en que mueren Hitler y el alto mando nazi, entonces la intriga y la tensión que traía el relato desaparece y la expectativa se acaba, pues ante el conocimiento de la historia, el espectador puede pensar que todo ese asunto de la Operación Kino en el teatro es sólo una larguísima transición hacia el verdadero desenlace.

Por otro lado, cuando los hechos históricos son sorprendentemente transformados por la película, esto puede ser vito como un fascinante gesto de irreverencia con la Historia, pero también como un capricho desconcertante, por lo autocomplaciente y disparatado de la salida. Nuevamente lo que se ve aquí es una banda de vengadores sádicos que responden a la crueldad con mucha más crueldad. Y aunque se sabe que lo de Tarantino es divertimento cinematográfico, es mascar cine y regurgitar efectistas relatos, eso no lo exime de tener una ética para con sus personajes y con el público.

Es por esto último que resulta ambigua la sensación general que deja esta película. De un lado, la gramática, es decir, la escritura cinematográfica de Tarantino, da gusto “leerla” y degustarla, en especial para la cinefilia; pero por otro lado, su carga de referentes y sus caprichos irresponsables hacen un poco masturbatorio su discurso, además, dejándolo todo limitado a un brillante y atractivo ejercicio estilístico, sin que al final de cuentas quede nada en el seso del espectador, algo que sólo es conseguido en Jackie Brown. Por eso ya, a estas alturas, también empieza a hartar tanta contundencia visual y narrativa envolviendo tanta nadería. Es por eso que a Quentin Tarantino se le ama o se le odia, pero también es posible, como lo constata este texto, amarlo y odiarlo al mismo tiempo.

Publicado el 6 de noviembre de 2009 en el periódico El Mundo de Medellín.

FICHA TÉCNICA
Título original: Inglourious basterds
Dirección y guión: Quentin Tarantino
Producción: Lawrence Bender
Fotografía: Bob Richardson.
Reparto: Brad Pitt, Diane Kruger, Mélanie Laurent, Christoph Waltz, Michael Fassbender, Daniel Brühl, Eli Roth, B.J. Novak, Til Schweiger, Gedeon Burkhard, Julie Dreyfus.
USA/Alemania Año: 2009. Duración: 153 min.

TOMADO DE CINÉFAGOS. NET