
martes, 1 de junio de 2010
XIV ESCUELA DE POESÍA DE MEDELLÍN

lunes, 1 de febrero de 2010
LA ESCUELA EN DIARIO DEL SUR
lunes, 21 de diciembre de 2009
MARINA LA ESPOSA DEL PESCADOR
sábado, 12 de diciembre de 2009
UN OBSERVATORIO MÚLTIPLES DECISIONES

Texto leído en el marco de la clausura del Diplomado de Periodismo Responsable en el Conflicto Armado capítulo Valledupar.
Por: GUSTAVO MONTENEGRO C.
Coordinador
Observatorio de Medios.
Debo decir que me gustan las calles anchas de Valledupar. La capital del Cesar suena a ciudad, pero me agradó más el sonido del canto de los pericos que viven en el árbol de caucho frente al edificio de la Gobernación. Me gustó llegar y recorrer la calle 16, la que bien podría llamarse la calle de los libros. Como si en cada esquina fuera necesario detenerse a leer la historia del mundo o a saborear jugos de salpicón. Esta calle de Valledupar habla de la pasión por la escritura, por el gusto de contar cuentos traídos de otros lados del mundo, por la historia que esta parte del país ha tejido desde las manos y voces de juglares que tienen la particularidad de vivir para siempre. Llegué a Valledupar y sentí el aroma de los mangos y las sandías, sentí el sabor de la fruta pura que calma la sed y también llegué atraído por la ansiedad de descubrir el periodismo que también habita en esta tierra donde el viento es un leve susurro, es otro viento que escribe versos en el desierto.
De pronto llega otro silencio, el del medio día, cuando todo se dispone a dormir, porque el mundo parece quedarse quieto, expectante. La calma de la hora del almuerzo se rompe con la fuerza relampagueante de los pitos, los silbidos, el run run de los hombres y mujeres que le ponen un canto diferente a estas calles que me gustan porque son anchas, abiertas como este Valle. Viajé desde el otro extremo del país para descubrir la voz periodística de nuestra nación. Encuentro una bella coincidencia, el rio Cesar es el único que corre de norte a sur, en esta ocasión, en el marco del Observatorio de Medios del Diplomado de Periodismo Responsable en el Conflicto Armado, yo, provocador de preguntas, viajé desde el sur para encontrarme con una región norte que suena a ríos fuertes y a vientos calmados.
Así me encontré con un grupo de periodistas que venidos desde la Guajira, desde la base territorial de una Sierra Nevada que se eleva sobre el mundo de los Kankuamos; comunicadores del Valle de Upar y de un sur del Cesar que llegaron desde Aguachica marcados por el sello de la independencia, de la voz y el acento propio.
Las palabras de estos comunicadores tiene una fuerte presencia en los medios escritos, pues fue la Prensa el medio con mayor participación en el Observatorio, seguido de la radio. Medios como la televisión y los medios electrónicos apenas empiezan a ser visibles en el entorno comunicativo de Valledupar. Así como se encuentra diversidad de medios impresos, se lanza la inquietud sobre lo que deberá empezar a generarse alrededor de los medios digitales, el uso y consumo de las nuevas tecnologías y el aprovechamiento comunicativo que debe plantearse a través de la constitución de los nuevos mecanismos de generación y circulación de información periodística. Con el paso de los días, las piezas analizadas fueron cambiando, y los cambios más significativos se encontraron en las categorías de la coherencia, condición que significa precisión en la presentación de los contenidos y su desarrollo, pero que simboliza más allá del dato estadístico la lucha de los comunicadores locales para vencer el fantasma del sensacionalismo, esa sombra de color amarillento que tienta al escritor de titulares para llamar la atención del lector, seducirlo de alguna manera, proponerle un tema y desde ahí narrar historias diferentes a las anunciadas. Ganar en coherencia significa ganar en la toma de decisiones que el periodista local debe tomar a pesar de las presiones cotidianas y de una realidad que se esmera en evitar con todas sus fuerzas que el periodismo se ejerza desde el deber ser.
De mano de los contenidos coherentes llegan los relatos que se arman desde las ricas formas de la crónica, los reportajes, los informes. Sí, ganamos con el viento del rio las palabras que cuentan historias de hombres y mujeres que viven en el territorio, que lo sufren, lo gozan, lo padecen, lo reivindican desde sus múltiples relaciones con el conflicto armado. Desde el observatorio damos fe de un asomo significativo hacia los géneros periodísticos, acercamiento que significa que otra narración siempre es posible.
Estos ojos provenientes del sur vieron con especial interés el comportamiento de los participantes del Diplomado en torno a la manera de hablar del conflicto, pues algo quedó claro, las voces se habían ahogado, y las manos se habían aquietado para enfrentarse ante un tema que parece haberse superado. Entonces el conflicto de hoy no es el mismo, por supuesto. La tragedia humanitaria vivida por la región marcó una historia que apenas hoy empieza a ser narrada y por eso el tiempo del relato es el tiempo del pasado, y aunque en muchos casos el discurso de los medios está más cerca del lenguaje de la oficialidad, se valora como un aspecto de aprendizaje desde lo visto en el observatorio, que poco a poco el conflicto armado, en tanto tema y calificativo, vuelve a ser mencionado, pero no para generar los efectos del terror, sino para construir las bases de la memoria que debe resistirse a olvidar. Aunque aún hace falta mayor exploración en los recursos que cada lenguaje brinda para obtener ganancias en las narraciones, y si bien se debe trabajar con énfasis en temas como la gramática, o los marcos legislativos y el Derecho Internacional Humanitario, así como se requiere abandonar los calificativos innecesarios, los esfuerzos por construir esa memoria colectiva son evidentes.
Desde el Observatorio se oyen las voces, la polifonía que se empezó a evidenciar en el manejo de las fuentes, requisito fundamental del ejercicio periodístico, pero que termina en el rincón del olvido por los afanes propios de un oficio presionado por el tiempo y las condiciones laborales casi únicas. Aún así los periodistas vinculados al proceso de formación, en su gran mayoría, presentaron producciones que contenían entre sus líneas principales la diversidad de los actores de los hechos informados. Consecuencia: equilibrio, diversidad de posiciones, contraste, múltiples génesis de la información, riqueza temática, y enfáticamente, precisión informativa, exploración de géneros, gusto por el oficio, satisfacción por saber que el trabajo se hace de la mejor manera.
Por eso luego llegan los rostros y las voces nuevas, las palabras renovadas. Porque el Diplomado trae sus impactos como si ese ritmo lento del medio día pasara de nuevo, pero de repente, los silbidos de los comunicadores rompen la modorra que trae la fatiga del sol de las doce y traen una nueva alegría. Entonces Jairo Jiménez piensa que el 2010 será el año de sus mejores decisiones porque este diplomado cambió su vida. Ubaldo Anaya se compromete con su proyecto personal que liga lo empresarial y lo periodístico para explorar, innovar y diversificar sus prácticas periodísticas televisivas. Mildreth Zapata toma atenta nota y reflexiona sobre el sentido de la opinión, pero se lleva en el alma el gozo de saber que su esfuerzo como jefe de redacción significa un paso adelante en el periodismo regional labrado desde un periódico dispuesto para los retos que plantea el diplomado. Este proceso que va más allá del espacio formativo tradicional, riega semillas para la comunicación y significó que personas como Richard Dangond tomaran la decisión de enfrentarse al estudio de la comunicación social. Liliana Vanegas se siente orgullosa por sus nuevos retos periodísticos y agradece la oportunidad que le trajo la vida para asumir su oficio desde una nueva orilla. Y así también se comporta Yelene que se nota más feliz; llegan reflexiones nacidas desde la particular forma de ver la vida como la de Álvaro Almanza o de Guzmán Angarita. Álvaro Lora se sorprende porque sus notas son más precisas y el aprendizaje empieza a ser notorio, con la misma sorpresa reacciona Alvaro Torres, aunque su sonrisa es más tímida. Seguramente Joaquín Bulding seguirá formulando preguntas, Juan Carlos Gamboa insistirá en su labor humanitaria desde la comunicación, y sin duda que esperamos con ansiedad el libro prometido por María Ruth Mosquera, una cronista natural.
Otra escritura es la de Katrin Bolaño, sus retos como Wayúu y sus desafíos como periodista tienen el rigor de una novela, y el tono de un territorio que para muchos sigue siendo un enigma. La tierra Guajira forja espíritus particulares como los de Betty Martínez quien después de toda esta vivencia insistirá en marcar la huella de la voz wayúu en el papel que se resiste a abandonar el mundo. Con su propio estilo y con el valor de su identidad, Dickerson Camargo seguirá andando caminos radiales para que el sonido de su territorio no se pierda en el desierto. La voz pausada, el pensamiento particular, la cosmovisión que nace en el pueblo Kankuamo toma su propia vida en la sensibilidad y compromiso de Arodis y Eledín, ejemplo de tenacidad y amor por la tierra que se comunica por la restitución de lo que se quiere.
Todas esas decisiones, todas esas opciones, todas las expresiones, modos, tonos, particularidades y retos que se han asumido desde lo personal a partir de lo que ha querido provocar este diplomado en general y el observatorio en particular, son las huellas que se marcan y que llegado este punto de clausurar, de cerrar un nuevo ciclo nos dejan el sabor de las buenas frutas, las que calman nuestra sed. A un segundo plano pasan los datos estadísticos que se formularon en el marco del observatorio, a primera página llegan las imágenes del movimiento social que se dibuja en la comunicación de la región involucrada en este proceso de construcción de mejores prácticas para el cubrimiento del conflicto armado, que no es otra cosa que el mejor de los pretextos para insistir en que un nuevo y mejor periodismo sí es posible.
Gracias por todo lo que hicieron por mí.
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jueves, 12 de noviembre de 2009
TALLER PRIMEROS AUXILIOS PARA PERIODISTAS PASTO

Taller: PRIMEROS AUXILIOS PARA PERIODISTAS
Talleristas: Cristian Suarez y Jesús Arevalo.
Fecha: Sábado 21 de noviembre de 2009
Hora: 8:30 a.m. a 6:00 p.m.
Lugar: Sede de la Cruz Roja. Dirección: Carrera 25 No. 13 - 26, Pasto.
martes, 16 de diciembre de 2008
ANTES DE LA CLAUSURA

Son omnipresentes y sin embargo intangibles. Envenenan el ambiente pero hasta los más moralistas hacen uso frecuente de ellos. A menudo molestan en la relación social y tienen una enorme influencia en la bolsa de valores y en la política. En la competencia por los mercados, los votos y las cuotas de poder, se los utiliza como armas peligrosas. De hecho, han sido y son motivo de más de una guerra y sin embargo, y a pesar de todo, casi no han sido investigados: se trata de los rumores.
Michael Ritter
Consultor en Comunicación Estratégica y Asuntos Públicos.
El once de noviembre de 2008 será recordado como otro día histórico para la región suroccidente de Colombia, por ser la fecha en que se inició una de las crisis sociales y económicas más complejas de la vida del territorio. Este nuevo conflicto tomó por sorpresa a la ciudadanía de Nariño, Cauca y Putumayo, y la confrontación entre Gobierno, Comunidad y Empresas Captadoras de dinero tomó una tonalidad con tendencia a oscurecer el panorama más inmediato para los habitantes de esta zona del país. En medio de esa crisis el ejercicio del periodismo en la región tuvo la oportunidad para medir fuerzas entre la responsabilidad de informar de manera adecuada, y el dejarse atropellar por un poder oscuro, casi invisible que desde el rumor pudiera resultar caótico, casi desastroso e inmanejable.
En la mesa la pelea la ganaron los hilos invisibles. Desde la orilla de la comunicación, la batalla la ganó el rumor y su accionar rápido, diverso y complejo. La desinformación reinó y provocó el caos que se quería evitar en medio de la incertidumbre, de la inmensa duda. La ausencia de los liderazgos se hizo notoria. Nadie tomó la voz, la batuta se perdió, y el periodismo tomó el rumbo del desconcierto.
Es en esos momentos, en la cima del conflicto, en lo más complejo de estas dinámicas sociales y económicas cuando el periodismo en particular y la comunicación en general están llamadas a obrar con serenidad, tranquilidad, pero también con certeza y firmeza. La lección otra vez tenía que pasar por una prueba de fuego y se reprobó con consecuencias que aún se padecen en el día a día. Sin embargo, es desde ahí cuando se hace nuevamente necesario recordar los principios orientadores del Diplomado que nos reúne.
En ese sentido, a la voz de Jesús Martín Barbero, el rumor legitima la comunicación. El rumor demanda, exige, aumenta la necesidad de tener procesos comunicativos adecuados y acertados. Esa comunicación, ejercida desde un periodismo responsable, se traduce en información, simbolización e interpretación de la realidad con criterios fundamentados en la transparencia, la verdad, la solidaridad, el sentido comunitario y el impacto positivo sobre la sociedad civil y el Estado.
La bandera pues de este Diplomado que finaliza y del Observatorio de Medios que llega a su tercera y última presentación será la de insistir sin cansancio que es acción fundamental la formación para estar preparados ante cualquier evento similar, que el CONFLICTO adquiere rostros diversos, y que sea cual sea su disfraz, el periodista siempre deberá estar preparado para descifrar sus enigmas y con responsabilidad absoluta desenmascarar la verdad que se camufla en rostros bellos y se envuelve, a veces, en tentador papel moneda.
domingo, 9 de noviembre de 2008
PARA DIFERENCIAR, PARA CREAR:

Los efectos de la posmodernidad también tenían que afectar al periodismo y sus dinámicas. Reflejo de este hecho es esa tendencia de negar las fronteras que dividen el principio básico del origen de las especies que es el de diferenciarnos a pesar de nuestras múltiples similitudes. Otros dirán que se trata de establecer la igual a pesar de nuestras diferencias. Me refiero con precisión a esa práctica novedosa que busca negar ciertos paradigmas por el sólo hecho de tratar de validar la concepción de integración de las disciplinas y de las artes. Esa práctica es la que impide, en algunos casos, diferenciar entre una y otra manera de narrar, principio básico del establecimiento del género como esa capacidad que tiene el género humano de clasificar, de organizar, de poner límites. Otros, insisto, seguirán también insistiendo en que esas fronteras hay que borrarlas y que ya no importa si una información se ofrece como crónica o reportaje, o como noticia o como informe, igual no importa, todo vale, todo cabe en la misma valija.
Pues no. El asunto no es tan fácil, y no resulta tan práctico a la hora de narrar desde el periodismo. Y aunque esto pueda significar dar un paso a la modernidad, es decir, a la palabra oral, a la narración desde el lenguaje primario, pues será mejor hacerlo antes de renunciar al derecho por organizar sistemáticamente las opciones narrativas con las que cuenta el periodista para informar, para establecer simbologías y sentidos o para contribuir a la interpretación de las realidades.
Género es una palabra que proviene del latín, genus-géneris, en resumen de la palabra que determina clase, estirpe, nacimiento, legitimidad, por supuesto, génesis nacimiento y orden. Esto, además, es una mala noticia para las feministas que confunden el género con la diferenciación sexual, cuando adaptan género a la palabra "gender" en inglés, término propuesto por la ONU para referirnos a un fenómeno sociocultural; que significa sexo. Al traducirlo al español quedó "violencia de género" que también hubiera quedado bien como "violencia de sexo"; en inglés está bien dicho, en castellano no, la culpable ha sido la mala traducción gramatical.[1]
Ahora bien, es en el género donde se produce la propiedad de distinguir, de diferenciar, de clasificar y de otorgar propiedades que nos evitan, precisamente las confusiones. El género existe para que no canten nuestros compañeros de aula “una de estas cosas, no es como la otra, es diferente de todas las demás…” El género evita que nos metan gato por liebre, y establece mecanismos de ordenamiento territorial, incluyendo, por supuesto, los espacios del periodismo.
Si en la literatura podemos establecer la diferencia entre el cuento y la novela, y en el cine diferenciamos la ficción de la no ficción, y tenemos claridad conceptual y técnica a la hora de realizar una película del oeste o un filme melodramático, es precisamente gracias al género, a la frontera. En ese mismo sentido, un reportaje no será igual a una crónica, y una noticia nunca será igual a un informe especial.
Comprendido esto, es necesario entonces establecer como punto de partida la intencionalidad comunicacional. Es desde el objetivo propuesto por el comunicador, por el periodista de donde nace también el género que tendrá el mensaje para ser narrado. De manera básica se consideran tres propósitos comunicativos al momento de querer contar:
La información.
La significación.
La hermenéutica o interpretación de las realidades.
Entonces, casi que de manera lógica, si lo que el periodista desea es informar, podrá acudir a los GÉNEROS INFORMATIVOS que le permiten consolidar sus datos en unas formas propias para este objetivo. La reina del género informativo es la noticia, y la acompañan siempre la nota breve y la nota ampliada, que de todas maneras son noticias, pero que se diferencian simplemente en términos de extensión, cual más, cual menos. Sus características principales son la de contar con una fuente para la enunciación informativa básica, y en los tiempos calientes de su realización, pero que exige la triangulación de la información en el desarrollo y ampliación del hecho informado.
Pero nada mejor que la crónica para generar en el lector conductas ligadas a la sensibilidad, a la producción de imaginarios y a la generación de símbolos. La crónica pisa otros terrenos, y aunque al decir de Juan Villoro merece la connotación del ornitorrinco del medio, pues también se diferencia de los otros géneros a pesar de recoger de cada uno de ellos un poco, unas ciertas dosis para su equilibrio narrativo. La crónica es el género del tiempo, de la diversidad de voces, pero que es dominado por el cronista, que es el responsable de trazar la línea entre lo puramente literario y lo estrictamente informativo. En muchos casos no tendrá más de una o dos fuentes, pero se enriquece con la diversidad de testimonios. Es el más expresivo de los géneros, el más cercano al comportamiento humano. La crónica es faro que ilumina el camino de una buena noticia o de un reportaje exhaustivo. Su relación permanente está en el diálogo TIEMPO-HECHO.
Ahora, si el periodista quiere montarse en la aventura de la información detallada, si quiere explicar el por qué y cómo de los hechos, si desea llevar el ejercicio investigativo a su máxima expresión, y desde ahí ofrecer al lector, a la audiencia, a su público las diversas miradas, perspectivas, alternativas, voces, y tentaciones que hay alrededor de un tema, entonces se está subiendo al bus del reportaje, al carro del informe especial, o al carruaje de la entrevista en profundidad y de los géneros de la opinión y el debate, todos ellos caben en la autopista enorme de los GÉNEROS INTERPRETATIVOS. Dirá el dios de la palabra: “no hagáis un reportaje con menos de seis fuentes”, “clasifica las fuentes en primarias, de segundo orden, y de refuerzo”, “acude a todas las fuentes posibles”, “no mentirás en el reportaje tratando de dar toques literarios”, “no opinarás”, “usarás recuadros, destacados, cuadros de referencia”, “te esmerarás en el montaje, la edición y la presentación en gran formato”.
Nos acompaña aquí Gabriel García Márquez al recordarnos que todos los géneros, que todas las intenciones comunicativas, siempre, pero siempre, estarán acompañadas del proceso investigativo, y de él siempre será compañera fiel la entrevista como herramienta básica, como el estetoscopio al médico, como el martillo al carpintero. Por eso el riesgo de clasificarla como género, cuando es el mayor de todos los recursos y el que mayor fidelidad exige.
Hay entonces géneros, hay diferencias, y el periodista deberá afrontarlos, dominarlos, al menos acercarse a ellos, luego deberá elegir, tomarse de la mano del escogido y narrar desde sus propios estilos, recursos y maneras. Lo demás será carpintería, pero que hay fronteras en la narrativa, claro, sí que las hay. Y como las brujas, unas son buenas, y otras mejores.
viernes, 12 de septiembre de 2008
UN FORO MÁS
lunes, 4 de agosto de 2008
SIGUELE LA PISTA AL CINE


CINE, AUDIOVISUALES, FORMACIÓN, TALLERES, ALIANZA, PROYECTO SOCIAL, APRECIACIÓN, PÚBLICOS
sábado, 26 de julio de 2008
QUÉ SUEÑAS COLOMBIA

jueves, 24 de julio de 2008
CONTRA LAS MINAS

Teniendo en cuenta esta situación, el SENA Regional Nariño, decidió vincularse al Programa de Educación del Riesgo Contra Minas Antipersonal, liderado por la Vicepresidencia de la República, que busca unir fuerzas para prevenir, a través de la educación, los riesgos de las minas antipersonales y rehabilitar laboralmente a las víctimas de esos artefactos explosivos, en todo el territorio nacional.
José Félix Jurado, ingeniero industrial que lleva 21 años vinculado al Centro Internacional de Producción Limpia- Lope, es quien lidera este proceso en el Departamento. Hoy hace parte del Comité Departamental Interinstitucional de Minas Antipersonal y como Formador de Formadores ha capacitado a 214 personas de los municipios de Tumaco, Pasto e Ipiales y de algunas instituciones como la Defensoría del Pueblo y la Policía Nacional.
Junto a José Félix Jurado, Jairo Nel Vallejo del Centro Agroindustrial y Pesquero de Tumaco y Miguel Angel Ascuntar del Centro de Logística Internacional de Ipiales adquirieron el compromiso de asumir acciones que conlleven a la aplicación de estos temas en el SENA Regional Nariño y así buscar una mayor conciencia del problema no solo entre los aprendices, sino también entre los instructores, funcionarios e instituciones gubernamentales y ONG.
Para José Félix Jurado la idea de formar parte de esta iniciativa obedece a que la educación para el riesgo es un tema prioritario ya que “nos encontramos en medio de un conflicto armado y las violaciones a los Derechos Humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario, como la siembra de minas antipersonal, son muy frecuentes”.
La meta para el segundo semestre del año es capacitar a más de 200 instructores para que adelanten el proceso de formación en el área rural de Pasto y a 30 agentes comunitarios quienes a través de un proceso de formación titulada buscarán reducir el número de víctimas de estos artefactos explosivos.
Liliana Arévalo Quintero
Oficina de Comunicaciones
Centro Internacional de Producción Limpia- Lope
SENA Regional Nariño
Tel 7301804 ext. 150
Celular: 3006552966
jueves, 10 de julio de 2008
TARJETA DE INVITACIÓN
ESTA ES LA INVITACIÓN QUE NOS COMPARTE LUIS WILLIAM LUCERO PARA QUE PARTICIPEMOS DE LOS TALLERES DE APRECIACIÓN CINEMATOGRÁFICA EN LA NUEVA ALIANZA PROYECTO SOCIAL.
Consejo Departamental de Cinematografia y Audiovisuales de Nariño
www.consejocinenar.blogspot.
consejodecine@gmail.com
CINE
FORMACIÓN
TALLERES
APRECIACIÓN
AUDIOVISUALES
miércoles, 11 de junio de 2008
INICIAMOS
El viernes 13 la jornada continuará el módulo relacionado con los debates actuales sobre la construcción y deconstrucción de las identidades locales desde los discursos de los medios y en tiempos de glolocalización a cargo de la Universidad Mariana quien ha invitado para esta ocasión al Profesor Antonio Roveda, Director del Programa de Comunicación de la Facultad de Comunicación y Lenguaje de la Pontificia Universidad Javeriana.
Fondo Mixto de Cultura de Nariño
Carrera 24 No. 14-50
Teléfonos: 7292727 – 7292201
correo@fondoculturanarino.org
